Sala de Prensa
Sigue en aumento la demanda de sistemas de alarma monitoreados en el país
Prosegur Alarms registró en Colombia un crecimiento del 16% en la demanda de alarmas monitoreadas en el segmento residencial durante 2025, tendencia que se mantiene al alza en lo corrido de 2026.
Bogotá, 25 de mayo de 2026. La seguridad del hogar se ha convertido en una prioridad creciente para las familias colombianas. El aumento sostenido de los delitos contra el patrimonio ha impulsado la adopción de soluciones preventivas, especialmente los sistemas de alarmas monitoreadas 24/7, que hoy se posicionan como una de las alternativas más efectivas para proteger viviendas y generar tranquilidad.
De acuerdo con cifras de la Policía Nacional, solo en 2025 se registraron más de 52.000 hurtos entre residencias y comercios en el país. En la práctica, esto equivale a que cada hora se cometan al menos seis hurtos a nivel nacional, un contexto que refuerza la necesidad de anticiparse al delito y no solo reaccionar ante él.
“Hoy la conversación ya no gira en torno a qué hacer después de un robo, sino a cómo evitar que estos ocurran”, explica Ana Carolina Ramírez, directora general de Prosegur Alarms en Colombia. “Las alarmas monitoreadas, combinadas con tecnología inteligente, permiten detectar riesgos de forma temprana y activar protocolos antes de que una intrusión se materialice”, agrega.
Este cambio de mentalidad se refleja de igual manera en el comportamiento del mercado. Prosegur Alarms registró en Colombia un crecimiento del 16% en la demanda de alarmas monitoreadas en el segmento residencial durante 2025, tendencia que se mantiene al alza en lo corrido de 2026.
El interés suele activarse en momentos clave como la compra de vivienda, una mudanza o tras una experiencia cercana con el delito. Además, nuevas dinámicas sociales —hogares unipersonales, parejas jóvenes, familias con mascotas o adultos mayores— están redefiniendo las necesidades de protección y elevando la demanda por soluciones más flexibles y personalizadas.
Tecnología al servicio de la prevención
La evolución del sector ha permitido integrar funciones que van más allá de la alarma tradicional. Aplicaciones móviles, monitoreo perimetral, sensores compatibles con mascotas y comunicación directa con centrales receptoras permiten una respuesta más rápida, reducen falsas alarmas y fortalecen la prevención. A ello se suman servicios de valor agregado como seguros ante robo con violencia, asistencia en emergencias, telemedicina y soluciones de video inteligente, que consolidan un modelo de protección integral para el hogar.
Hacia un modelo de seguridad híbrido
El crecimiento del segmento residencial evidencia una transición hacia modelos de seguridad híbridos, en los que convergen monitoreo remoto, automatización, control desde el celular y respaldo humano permanente. “Hoy la alarma monitoreada se convierte en el último y más decisivo filtro ante una intrusión. Nuestro enfoque integral eleva el estándar de protección y abre una oportunidad clara de crecimiento para el mercado residencial en el país”, confirma Ramírez.